Smallville
Ya comentamos en una ocasión la desafortunada historia y descontento de una serie que nos ilusionó a muchos y ha estado acabado con un héroe. Smallville. Sin embargo, merece la pena realizar una pequeña reseña de la serie que narra las aventuras del joven Clark Kent, sin caer en enojos ni desahogos.
Clark Kent, antes de ser superman, de surcar los cielos encapado, de saber siquiera su origen extraterrestre, era un chico pueblerino normal, quizá algo tímido, enamorado de toda la vida de la chica más popular de la Prepa (como la mayoría de nosotros lo estuvo una vez) y con apenas dos amigos, además de un padre y una madre que lo querían como si fuese su hijo biológico.
Suceden dos cuestiones, la primera, que Clark descubre que su fuerza y su agilidad no son del planeta Tierra, y la segunda, que termina salvándole la vida al ricachón Lex Luthor, quien aún no es malvado, sino un hijo más tratando de ser mejor que su padre. Ocurre que Clark y Lex se tornan buenos amigos, sin sospechar siquiera lo que el futuro les depara.
La lluvia de meteoritos, además de traer consigo al kriptoniano, provoca muertes en Smallville, así como la aparición de sobrehumanas habilidades en algunos residentes de ese pequeño pueblo. Adolescentes descarriados provocan problemas, que sólo Clark Kent es capaz de resolver.
A lo largo de las ocho temporadas que han salido, Clark debe descubrirse a sí mismo, sus habilidades, su pasado y su destino, para convertirse en el legendario Superman, al tiempo que Lex Luthor viaje en su camino a la maldad y muchos enemigos de la justicia son vencidos por el kriptoniano.
